El 7 de agosto, en el Hotel Unique de São Paulo, más de 550 importadores, distribuidores, operadores turísticos y periodistas circulaban entre copas de vino chileno y platos de salmón. La convocatoria se llamaba Chile Pacífico – Grand Tasting Wines of Chile 2026 y no era, estrictamente, una degustación: era un ensayo. Vino, gastronomía, territorio y turismo puestos sobre la misma mesa, bajo una idea que Wines of Chile viene empujando con el nombre de Choose Chile. "Queremos que el vino sea una puerta de entrada a Chile", dijo esa tarde Julio Alonso Ducci, director comercial de Wines of Chile. "Este año dimos un paso muy importante al trabajar conjuntamente con el Consejo del Salmón y Fedetur, vinculando vino, gastronomía y turismo bajo una misma narrativa".

Días después, ese ensayo dejó de ser una coincidencia de agenda. Wines of Chile y la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur) suscribieron una alianza que establece un marco de colaboración para impulsar una promoción internacional más integrada del país, aprovechando las sinergias entre turismo, vino, gastronomía, territorios, cultura e identidad nacional. La visión que da origen al acuerdo quedó escrita en el propio documento: "Una mayor coordinación entre la promoción turística y la promoción del vino chileno puede contribuir a fortalecer el posicionamiento internacional del país, construyendo una narrativa común y experiencias que aumenten la preferencia por Chile, sus destinos y sus productos".

En concreto, ambas organizaciones trabajarán en identificar atributos, contenidos y relatos que permitan presentar al país de manera consistente y atractiva ante las audiencias internacionales, en cinco ámbitos: la relación entre vino y enoturismo; gastronomía y productos de origen; territorios y experiencias; cultura, patrimonio e identidad; y naturaleza y sustentabilidad. La colaboración contempla apoyo recíproco en eventos, seminarios, ferias, encuentros empresariales, actividades de promoción y prensa, generación de contenidos y visitas internacionales, además de difusión cruzada, participación institucional y articulación con empresas, asociaciones y organismos públicos.

El foco geográfico también quedó definido desde el inicio. "Como parte del acuerdo, ambas organizaciones evaluarán oportunidades para desarrollar acciones conjuntas o coordinadas en mercados internacionales considerados prioritarios para Chile. Inicialmente, se han identificado Brasil, Estados Unidos, China, Canadá y México, sin perjuicio de incorporar nuevos destinos de acuerdo con las oportunidades que surjan", explicó Alonso. Mónica Zalaquett, presidenta ejecutiva de Fedetur, precisó el criterio con que se elegirán esas acciones: "El propósito será identificar iniciativas en las que la combinación de Chile, turismo, vino, gastronomía y territorio permita generar un impacto mayor al que podrían alcanzar estos sectores actuando individualmente".

Otro eje será el desarrollo de contenidos y plataformas de comunicación que articulen esa narrativa común, incorporando los atributos que diferencian a Chile: sus valles vitivinícolas, la Cordillera de los Andes, el Océano Pacífico, su diversidad geográfica y climática, la gastronomía, las comunidades, el patrimonio y la sustentabilidad. A ello se suma una línea menos visible pero decisiva: Wines of Chile y Fedetur explorarán el diseño y la presentación conjunta de proyectos que puedan acceder a financiamiento público, público-privado o privado, tanto en Chile como en el extranjero.

El calce de tiempos no es casual. El turismo receptivo cerró 2025 con 6.004.567 llegadas de turistas extranjeros, un alza de 14,6% respecto de 2024 y la mejor cifra desde 2017. Las exportaciones de vino, en cambio, terminaron el año en 46,1 millones de cajas y US$1.262 millones, con caídas de 1,3% en volumen y 2,9% en valor. Los cinco mercados prioritarios del acuerdo son, precisamente, donde esas dos curvas se tensionan: Brasil se consolidó como el primer destino del vino chileno embotellado —8,5 millones de cajas y US$206,8 millones— y es a la vez uno de los principales emisores de turistas hacia Chile; Canadá crece; Estados Unidos, China y México retroceden.

La apuesta, entonces, es que el vino ayude a vender destino y que el destino ayude a vender vino. En São Paulo el formato ya se probó ante 550 personas. El acuerdo que ambos gremios acaban de suscribir convierte ese experimento en una política compartida, con dos años por delante para demostrar que la suma rinde más que las partes.