Este evento es una de las pocas oportunidades donde el público puede degustar los vinos directamente con sus autores, generando un diálogo enriquecedor que revela el carácter y la identidad de cada proyecto. MOVI ofrece una propuesta honesta, alejada de la masividad industrial, enfocada en lo auténtico.

Los asistentes recorrieron estaciones, conversaron con los productores y descubrieron nuevos matices en un ambiente donde la pasión por el vino independiente fue protagonista.  

Con una cuidada selección de etiquetas, el Trade Show reafirmó que el vino chileno evoluciona gracias a pequeños productores comprometidos con la calidad, la innovación y la conexión humana.