Yinchuan no es un nombre nuevo para los lectores de Gentes. Es la capital de Ningxia, la región desértica del norte de China que en pocas décadas se convirtió en el polo vitivinícola más ambicioso del país, y donde estuvimos cuando el Concours Mondial de Bruxelles llevó su cata hasta allá.

Ahora vuelve a ser sede, pero de algo mayor. La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) confirmó que el 47º Congreso Mundial de la Viña y el Vino se realizará del 12 al 16 de octubre de 2026 en Yinchuan, por invitación del Gobierno de China. Es la primera vez en la historia del organismo que su congreso se celebra en territorio chino.

Un congreso que llega después de una decisión de fondo

El dato que explica la sede no es logístico, es político: China ingresó recientemente a la OIV. Durante décadas, el mayor mercado emergente de vino del mundo estuvo fuera del organismo que fija las normas técnicas del sector.

Así lo planteó Yvette van der Merwe, presidenta de la OIV:

"Este Congreso marca un momento particularmente significativo para la comunidad vitivinícola mundial, al reunirnos en China, un país cuya creciente participación en el sector internacional de la viña y el vino refleja dinamismo y oportunidad. Tras el reciente ingreso de China a la OIV, este Congreso simboliza un importante fortalecimiento de la colaboración y el diálogo internacional en nuestro sector."

El encuentro incluye además la 24ª Asamblea General de la OIV, la instancia donde los Estados miembros —Chile entre ellos— aprueban las resoluciones que después se traducen en normas nacionales.

Qué se va a discutir

El congreso sesionará bajo el lema "Dando forma a nuevos paradigmas para el sector mundial de la viña y el vino", y se organiza en cuatro áreas científicas:

  • Viticultura: enfoques integrados para una producción de uva resiliente y sostenible.
  • Enología: innovación técnica y adaptación de la enología al futuro del vino.
  • Economía y Derecho: modelos legales y económicos resilientes en un mercado cambiante.
  • Seguridad y Salud: producir mejor y consumir mejor, con la salud y la sostenibilidad social en el centro de la cadena.

El programa científico reúne 271 presentaciones orales y 149 pósters, provenientes de 35 países.

Las cuatro áreas no son abstractas para Chile. La resiliencia climática y la eficiencia hídrica son la conversación diaria del secano; la adaptación enológica cruza directamente el debate que se está dando aquí sobre categorías de menor graduación alcohólica; y "Economía y Derecho" es, en el fondo, de qué se habla cuando se discuten aranceles y denominaciones de origen.

Por qué le importa a Chile

Porque China dejó de ser una promesa lejana para volverse una pieza de la estrategia inmediata.

Hace dos días informamos que Wines of Chile y Fedetur sellaron una alianza para promover de manera conjunta vino, turismo, gastronomía y territorios en el extranjero. Los mercados prioritarios definidos fueron cinco: Brasil, Estados Unidos, China, Canadá y México.

Ese acuerdo llega en un momento en que el mapa exportador chileno se está reordenando: Brasil desplazó a Estados Unidos como principal destino, el arancel estadounidense sigue en negociación, y Canadá abrió espacio. En ese tablero, un congreso mundial en el corazón vitivinícola chino no es una postal: es una sala donde se decide con qué reglas va a jugar el sector.