El Boletín del vino, pisco y mosto de agosto de 2026, publicado por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), entrega una amplia radiografía de la actividad vitivinícola nacional.
Para entender correctamente sus cifras hay que considerar que corresponden a períodos diferentes: la producción considera la cosecha y las declaraciones de 2026; las exportaciones e importaciones abarcan de enero a julio; y las existencias representan el vino almacenado al 31 de diciembre de 2025.
Producción vuelve a crecer
La producción chilena de vinos a granel alcanzó los 949,5 millones de litros en 2026, excluyendo el vino destinado a la elaboración de pisco. La cifra representa un aumento de 13,2% frente a los 838,6 millones de litros declarados en 2025 y marca el primer crecimiento después de cuatro años consecutivos de bajas.
Pese a esta recuperación, el volumen todavía se encuentra cerca de 29% por debajo del nivel registrado en 2021.
El vino con denominación de origen (DO) concentró la mayor parte de la producción, con 790,8 millones de litros, equivalentes al 83,3% del total. Esta categoría aumentó 14,3%. Los vinos sin DO llegaron a 137,5 millones de litros, con un crecimiento de solo 0,7%, mientras los elaborados con uva de mesa subieron 105,4%, hasta 21,1 millones de litros, aunque continúan representando apenas 2,2% de la producción.
Separadamente, se produjeron 61,6 millones de litros de vino para pisco, 10,5% menos que en 2025. El informe final del SAG se construye con las declaraciones juradas electrónicas de los productores.
Maule y O’Higgins concentran la elaboración
La región del Maule produjo 452,4 millones de litros, equivalentes a 47,6% del total nacional. O’Higgins llegó a 307,2 millones de litros; Coquimbo, a 81 millones; y la Región Metropolitana, a 79,4 millones.
En conjunto, estas cuatro regiones concentraron 96,9% de todo el vino elaborado en Chile.
Dentro de los vinos con DO, los cepajes tintos representaron 60,1% y los blancos, 39,9%. Cabernet Sauvignon lideró con 217,2 millones de litros y 27,5% del total, seguido por Sauvignon Blanc con 17,6%, Merlot con 12,2%, Chardonnay con 11,6% y Carménère con 7,8%.
Las mayores alzas respecto de 2025 correspondieron a Sauvignon Blanc, con 28,8%; Merlot, con 27,4%; y Carménère, con 26,2%. Pedro Jiménez fue la principal variedad entre las más producidas que presentó una disminución, con una baja de 9,4%.
Exportaciones de vino retroceden
Entre enero y julio de 2026, Chile exportó 360,2 millones de litros de vino por US$ 801,4 millones FOB. Frente al mismo período de 2025, el volumen disminuyó 13,3% y el valor, 10,6%.
El vino con DO sumó 204 millones de litros y US$ 630,5 millones, con retrocesos de 8,1% y 8,6%, respectivamente. El vino a granel alcanzó 128,9 millones de litros y US$ 113 millones: su volumen bajó 16,6%, pero el valor disminuyó en una proporción menor, 7,8%.
Los espumosos totalizaron 2 millones de litros y US$ 7,8 millones, con caídas cercanas a 16% en volumen y 17% en valor. Los demás vinos envasados en recipientes inferiores a dos litros sumaron 21,3 millones de litros y US$ 42,6 millones.
El valor FOB implícito del conjunto de los vinos pasó de US$ 2,16 a US$ 2,23 por litro, un aumento de 3,2%. Esto no equivale necesariamente a un alza de precios: también puede variar por la composición de productos, mercados y formatos exportados.
Brasil fue el principal destino por valor entre enero y julio, con US$ 124,9 millones, seguido por Reino Unido, Japón, China y Estados Unidos. Los embarques hacia China y Estados Unidos disminuyeron conjuntamente en 34,2 millones de litros, mientras España aumentó sus compras en 16,4 millones. Los cálculos provienen de la planilla oficial de exportaciones.
Julio tampoco logró revertir la baja
Durante julio se exportaron 57,3 millones de litros por US$ 138,3 millones. En comparación con julio de 2025, el volumen cayó 14,2% y el valor cerca de 15%.
De ese total, 36 millones de litros correspondieron a vinos con DO, por US$ 112,3 millones. El vino a granel sumó 17 millones de litros y US$ 16,4 millones, con retrocesos de 23,8% en volumen y 17,4% en valor.
Los espumosos tuvieron una caída mensual interanual de 32,7% en volumen y de 24,9% en valor.
Menores existencias en las bodegas
Al 31 de diciembre de 2025, las existencias de vino —sin considerar el destinado a pisco— alcanzaron 1.120,9 millones de litros, 13,3% menos que un año antes.
Los vinos con DO representaron 983,9 millones de litros y 87,8% del stock, luego de disminuir 16,2%. En cambio, los vinos sin DO aumentaron 15,2%, hasta 133,4 millones de litros, y los elaborados con uva de mesa crecieron 22,4%, hasta 3,6 millones.
Maule, O’Higgins y la Región Metropolitana concentraron 93,8% de las existencias nacionales. Dentro del vino con DO almacenado, Cabernet Sauvignon fue la variedad predominante, con 34,7%. Le siguieron Merlot, Carménère, Chardonnay y Sauvignon Blanc. Estos antecedentes están contenidos en el informe de existencias del SAG.
Fuerte julio para pisco y aguardiente
Las exportaciones de pisco y aguardiente alcanzaron 105.471 litros y US$ 634.899 durante julio. Esto significó aumentos de 124,5% en volumen y 117,7% en valor frente al mismo mes de 2025.
Sin embargo, el acumulado enero-julio muestra un comportamiento más moderado: se exportaron 430.896 litros por US$ 2,8 millones. El volumen quedó prácticamente igual al del año anterior, con un incremento de solo 0,2%, mientras el valor disminuyó 5%.
República Checa fue el principal destino acumulado por valor, seguida por Alemania, China, Estados Unidos y Canadá, de acuerdo con la planilla de pisco y aguardiente. Por lo tanto, el buen resultado de julio debe entenderse como un repunte mensual y no todavía como una recuperación consolidada.
Mostos y jugos: julio positivo, acumulado negativo
Los envíos de mostos, jugos de uva y productos sin fermentar llegaron en julio a 4,8 millones de litros por US$ 12,2 millones. En doce meses aumentaron 8,3% en volumen y 12,9% en valor.
La situación cambia al observar el acumulado: entre enero y julio se exportaron 21 millones de litros por US$ 52,4 millones, con disminuciones de 20,9% en volumen y 9,9% en valor.
Como el valor cayó menos que el volumen, el retorno FOB implícito subió de US$ 2,19 a US$ 2,49 por litro. China recibió 43,7% del volumen exportado y Japón 22,3%; entre ambos concentraron aproximadamente dos tercios de los embarques. La información procede de la planilla de mostos y jugos.
Los espumosos dominan las importaciones
Las importaciones de vino totalizaron 664.068 litros y US$ 5,25 millones CIF entre enero y julio, sin considerar reimportaciones. El volumen disminuyó 4,5%, pero el valor permaneció prácticamente estable, con un alza de 0,2%.
Los espumosos representaron 509.706 litros, casi 77% de todo el vino importado, y US$ 3,8 millones. Los principales orígenes fueron Italia, Argentina, Francia y España. A diferencia del valor FOB de las exportaciones, el valor CIF de las importaciones incluye costo, seguro y flete, por lo que ambos indicadores no deben compararse directamente. Planilla de importaciones de Odepa.
Precios al productor muestran diferencias por cepa y región
La serie de precios de uva contiene observaciones por variedad y región, pero no incorpora volúmenes para calcular un promedio nacional ponderado.
En 2026, por ejemplo, Odepa registró valores de $225 por kilo para Moscatel de Austria y Pedro Jiménez en Coquimbo. En Maule aparecen referencias de $220 para Cabernet Sauvignon, $221 para Carménère, $174 para País y $340 para Sauvignon Blanc. En O’Higgins, Cabernet Sauvignon llegó a $260, Carménère a $250 y Sauvignon Blanc a $283 por kilo. Estos valores deben entenderse como referencias regionales y no como un precio único nacional. Planilla de precios de uva.
En julio, el vino Burdeo registró un precio nominal al productor, sin IVA, de $12.500 por arroba; Cabernet, $14.000; País, $11.000; y Semillón, $26.500. Frente a julio de 2025, los tres primeros disminuyeron entre 15% y 19%, mientras Semillón aumentó 3,9%. No se trata de precios de venta al consumidor. Planilla de precios de vino.
Un escenario que requiere observar los próximos meses
Las cifras muestran que la producción se recuperó, pero los embarques internacionales continúan por debajo de 2025. Al mismo tiempo, las existencias con que comenzó el año eran menores.
Esto no permite afirmar que exista sobreoferta o acumulación de vino: la producción corresponde a todo el año, las exportaciones solo cubren siete meses y las existencias pertenecen al cierre de 2025. Para evaluar el equilibrio del mercado será necesario conocer las ventas internas, los envíos del resto del año y el stock al cierre de 2026.
Finalmente, Odepa recuerda que todas las bebidas alcohólicas producidas, elaboradas, exportadas o importadas deben inscribirse en el Registro Nacional de Bebidas Alcohólicas del SAG.
Comentarios
Comparte tu opinión.
0 comentarios
Aún no hay comentarios publicados.