Hubo un tiempo en que la ostra chilena tenía nombre propio en la mesa. Ese lugar se fue perdiendo, y hoy un grupo de instituciones intenta recuperarlo desde un ángulo distinto: el de la ostra japonesa, una especie que puede cultivarse en pequeña escala, con menor impacto ambiental y con un potencial gastronómico que recién empieza a explorarse en serio en el país.

Ese es el punto de partida del PTEC Corfo de la Ostra Japonesa, iniciativa desarrollada por la Universidad Católica del Norte con aportes de Corfo, que será presentada este jueves 20 de agosto a las 11:30 horas en el restaurant La Chimenea, en pleno Santiago Centro.

Reactivar un cultivo, abrir un mercado

La invitación la firman el Instituto Chileno de Fomento de la Ostra (ICO) y la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), y el cruce entre ambas no es casual: el proyecto busca al mismo tiempo reactivar la ostricultura nacional y abrir nuevas oportunidades para la gastronomía chilena.

El encuentro está pensado como una instancia para conocer el potencial concreto del producto —sus aplicaciones en cocina, su comportamiento, sus posibilidades de carta— y también su aporte al desarrollo de una acuicultura de pequeña escala, más sustentable y con perspectivas reales de crecimiento. Es decir, la conversación no se queda en el plato: llega hasta la caleta.

Para el sector gastronómico, la apuesta tiene sentido en un momento en que la trazabilidad, el origen y el producto local pesan cada vez más en la decisión de una carta. Una ostra cultivada en Chile, con un proyecto técnico detrás y respaldo académico, es exactamente el tipo de insumo que los restaurantes están buscando.

La actividad cuenta con la colaboración del restaurant La Chimenea, que oficia de anfitrión.