Su nombre, Koychi, nace de la fusión entre Korea y Chile, y sus dueños son venezolanos y un estadounidense.

En el local de Providencia 1681, a pasos del metro Pedro de Valdivia, la decoración es vibrante, con tonos amarillos y rojos, y latas de bebidas coreanas alineadas sobre la barra, no solo como adorno, sino también como una invitación a probar sabores como sandía, melón o Chupa Chups.

En la carta, además del imperdible pollo frito coreano, exploramos otras delicias como: Pajeon, una tortilla delgada, en este caso de vegetales. Japchae, fideos de camote salteados con aceite de sésamo y soya, que puedes acompañar con mariscos, carne, pollo, cerdo o verduras. Me gustaron tanto que al día siguiente pedí a domicilio.

Además, ofrecen empanaditas coreanas, kimchi, encurtidos de nabo, hamburguesas coreanas y calugas de tofu.

La comida es sabrosa y adictiva, definitivamente un mundo en el que seguiré explorando.

Ubicación:
Providencia 1681, Santiago.
Disponible en Apps de delivery.