Desde ceviches hasta pescados fritos y al horno, junto a clásicas empanadas de mariscos, estas combinaciones con vinos de Viñedos Puertas se convierten en una guía precisa para acertar en la mesa durante Semana Santa.
En una fecha donde pescados y mariscos toman el protagonismo, elegir el vino adecuado deja de ser un detalle para transformarse en una decisión clave. No se trata solo de acompañar, sino de potenciar sabores, equilibrar texturas y elevar la experiencia gastronómica. En este escenario, cepas como Sauvignon Blanc, Chardonnay y Pinot Noir del Valle de Curicó encuentran un espacio natural en la mesa.
El Sauvignon Blanc de Viñedos Puertas se presenta como un aliado inmediato para preparaciones frescas. Su acidez marcada, junto a notas cítricas y herbales, permite limpiar el paladar y contrastar la intensidad de platos como ceviches, carpaccios marinos, ostras o machas a la parmesana.
El resultado es un maridaje dinámico, donde la frescura del vino realza la expresión natural de los productos del mar sin opacarlos.
Para quienes optan por recetas más elaboradas —como pescados al horno, mariscos gratinados o preparaciones con salsas suaves— el Chardonnay de Viñedos Puertas ofrece una estructura más amplia y una textura envolvente.
Su perfil permite acompañar platos con mayor peso sin perder equilibrio, generando una experiencia más redonda y persistente en boca.
Si la idea es salir de lo típico, el Pinot Noir de Viñedos Puertas abre una puerta distinta dentro de los maridajes de Semana Santa. Su perfil elegante y versátil lo convierte en una excelente opción para preparaciones como atún sellado, pescados a la plancha o incluso platos con base de hongos. También encuentra un interesante punto de encuentro en propuestas más frescas y aromáticas, como tomates rosados con especias, donde su acidez y sutileza permiten acompañar sin invadir, sumando complejidad y equilibrio a la experiencia.
Semana Santa es también una oportunidad para salir de lo habitual y redescubrir el vino desde una mirada más abierta. Hoy, el maridaje no responde únicamente a reglas clásicas, sino a la búsqueda de equilibrio, frescura y experiencia.
Desde el Valle de Curicó, Viñedos Puertas propone una selección que dialoga con esta evolución, ofreciendo vinos que combinan carácter, origen y versatilidad, en sintonía con una cocina que pone en valor los sabores del mar.
En definitiva, el vino ya no solo acompaña la mesa: la interpreta. Y en esa lectura, más libre y contemporánea, se abre un espacio donde tradición y exploración conviven, dando paso a experiencias más conscientes, más sensoriales y profundamente conectadas con el disfrute.