“Una joya accesible con alma y carácter”, fueron las palabras con las que Atkin describió esta etiqueta que refleja no solo la riqueza del terroir de Peumo, sino también la visión sensible y técnica de Cynthia Ortiz y Gonzalo Cárcamo, los enólogos detrás de este rosado inolvidable. 

En cada copa de La Capitana Rosé se entrelazan la precisión, el talento y la pasión de quienes trabajan la vid como arte. Es un vino que no solo refresca, sino que inspira, recordándonos que la excelencia puede ser accesible, y que los grandes vinos también pueden hablar con sencillez y belleza. 

Desde revista Gentes, celebramos este reconocimiento que pone en alto a Viña La Rosa y a todo el Valle del Cachapoal. Un orgullo para Chile. Un deleite para el mundo.