La denominada Operación Cancerbero culminó este jueves 13 de agosto con el traslado de 687 reos hasta el Complejo Penitenciario La Laguna, ubicado en el sector de Panguilemo, al norte de Talca, en la Región del Maule.

El procedimiento se extendió durante cerca de diez horas y contó con un amplio despliegue de Gendarmería de Chile, Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI), movilizando a cientos de funcionarios para concretar uno de los mayores traslados penitenciarios realizados durante los últimos años en el país.

La operación se desarrolló en distintas etapas. Durante la mañana fueron trasladados inicialmente 191 reos, a los que posteriormente se sumaron otros 104, completando un grupo de 295 internos de alta peligrosidad. Más tarde comenzó el movimiento de otros 392 reos desde el antiguo recinto penitenciario de Talca hacia La Laguna, alcanzando así un total de 687 trasladados durante la jornada.

Nueve líderes de organizaciones criminales

Entre los reos de mayor peligrosidad trasladados se encuentran 37 internos vinculados a organizaciones de crimen organizado, correspondientes a nueve líderes y otros 28 integrantes de estas estructuras criminales.

En este grupo existen reos vinculados a organizaciones como el Tren de Aragua, Los Pulpos, Los Espartanos y la mafia albanesa, entre otras estructuras investigadas por delitos de alta gravedad.

Los reos trasladados habían sido concentrados desde distintos establecimientos penitenciarios del país. Entre los recintos de procedencia se encuentran cárceles de Arica, Alto Hospicio, Puente Alto, Colina 1, Colina 2, Santiago 1, Puerto Montt, Cauquenes y el Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (REPAS).

Durante el procedimiento, los internos utilizaron vestimenta especial de alta visibilidad destinada a facilitar su rápida identificación ante cualquier eventualidad durante el traslado.

Régimen de máxima seguridad

Los 37 reos vinculados al crimen organizado serán destinados al régimen de máxima seguridad de La Laguna, donde estarán sometidos a condiciones considerablemente más restrictivas.

Los internos permanecerán en celdas individuales, tendrán solamente dos horas y 15 minutos de patio, visitas restringidas y sin contacto físico, comunicaciones monitoreadas con excepción de aquellas realizadas con sus defensores y limitaciones para recibir encomiendas.

Además, deberán utilizar uniforme, no podrán manejar dinero en efectivo y sus desplazamientos dentro del recinto se realizarán con grilletes y bajo custodia.

Otros 258 internos serán destinados a módulos de alta seguridad, de acuerdo con los criterios establecidos por Gendarmería.

Una cárcel para 2.320 reos

El Complejo Penitenciario La Laguna fue inaugurado en enero de 2025 y comenzó a operar parcialmente durante abril de ese mismo año.

El recinto posee más de 63 mil metros cuadrados de superficie construida, 14 módulos de reclusión y capacidad para 2.320 reos, incluyendo 104 cupos destinados al régimen de máxima seguridad.

Antes de la Operación Cancerbero, el establecimiento mantenía aproximadamente 418 internos, por lo que el traslado de este jueves representa un importante avance en el proceso de poblamiento del recinto.

La cárcel dispone además de más de 1.500 cámaras de vigilancia, más de 30 detectores de metales, tres escáneres corporales, equipos para detectar drogas y explosivos y sistemas destinados al bloqueo de comunicaciones celulares.

También cuenta con infraestructura para atención médica, educación, actividades laborales y tratamiento de adicciones, además de áreas diferenciadas según el nivel de compromiso delictual de los internos.

Kast: “Comienza un cambio de mano”

El Presidente José Antonio Kast monitoreó la Operación Cancerbero desde la Delegación Presidencial Regional del Maule y posteriormente llegó hasta el complejo penitenciario.

El Mandatario calificó la jornada como un “día histórico” y sostuvo que el operativo representa el inicio de un cambio en la política penitenciaria y en la manera de enfrentar el crimen organizado desde las cárceles.

Kast señaló además que uno de los objetivos centrales es recuperar el control del Estado dentro de los recintos penitenciarios, particularmente frente a organizaciones criminales que mantienen estructuras y operaciones desde las cárceles.

La llegada de los 687 reos marca una de las principales etapas de habilitación de La Laguna y permitirá aumentar la segregación de internos según su peligrosidad y nivel de compromiso delictual.

Críticas por la exposición del operativo

Aunque el traslado recibió respaldo respecto de la necesidad de fortalecer el control penitenciario, parlamentarios de oposición cuestionaron la exposición pública que tuvo la operación y su transmisión durante la jornada.

Desde el oficialismo, en tanto, el procedimiento fue presentado como parte de una estrategia más amplia para reforzar la seguridad penitenciaria, combatir al crimen organizado y restringir la capacidad de los líderes de bandas para continuar coordinando delitos desde las cárceles.

Con 687 reos trasladados en una sola jornada, la Operación Cancerbero constituye uno de los mayores movimientos penitenciarios recientes del país y da inicio a una nueva etapa de funcionamiento del Complejo Penitenciario La Laguna.