La propuesta gastronómica estuvo a cargo del chef Gabriel Ramos.
La cata de caviar fue dirigida por el chef Max Coopman, mientras que Carlos Troncoso condujo una detallada clase sobre el mundo del puro, profundizando en la construcción, la selección de capas, el proceso de añejamiento y el ritual de encendido
Los puros de Fuller Cigar destacaron por su equilibrio aromático, notas especiadas y estructura envolvente, demostrando cómo la correcta combustión y el ritmo de fumada influyen directamente en la experiencia sensorial. La sesión fue acompañada por brandies de Miguel Torres, cuyos perfiles maduros y complejos dialogaron con la intensidad del tabaco.
Más que una degustación, fue una instancia de conversación y cultura en torno al maridaje. Puro, caviar y brandy no como exceso, sino como ritual. Porque los proyectos que perduran nacen siempre alrededor de una mesa.
Todos estos productos se encuentran disponibles en Curicó, tanto en la Bodeguita de Miguel Torres como en la sala de venta de la viña.